"El Burro Blanco" mismo es el sitio idóneo para descansar, holgazanear y "desapresurarse" mientras uno está disfrutando el frescor del bosque, el aire puro, la vista y el sonido de los pájaros. También se puede pasar el tiempo leyendo un libro (¡El Burro tiene biblioteca!) o jugando petanca.
 

En los alrededores hay posibilidades de paseos maravillosos de varias distancias (de 1.5 horas hasta un día entera).
Porque aparte de las tierras cultivas hay muchas fincas descuidadas la vegetación está muy rica y variada con sus consecuencias positivas para la vida animal. ¡Que el aficionado de los pájaros no se olvide los prismáticos!

 

En los ríos que lindan al municipio de Miranda, el río Francia y el río Alagón, se puede bañar y (en algunos sitios) pescar. A unos 10 minutos andando del camping se encuentra la piscina municipal: moderna y cómoda.

Para bicicletistas con buena condición física la zona ofrece posibilidades abundantes, tanto para los todoterrenos como las de carrera. Como el asfalto está en buenas condiciones y el trafico es escaso el único impedimento pueda formar las cuestas (sobre todo las hacia arriba).


Por supuesto no se puede visitar la zona y sus característicos pueblos sin ir a ver la ciudad fenomenal de Salamanca. Una ciudad muy agradable y viva en que se ha acumulado una cantidad increíble de 'cultura'. Está a una hora aproximadamente en coche pero hay transporte publico también; bueno pero no muy frecuente.


Ciudad Rodrigo siendo más pequeño y quizás algo menos famoso merece una visita también.

Resulta difícil mencionarlo todo porque hay tanto: La valle de Las Batuecas, Las Hurdes, La Peña de Francia (1723 m), la Sierra de Béjar etc. etc.